Analistas opinan del Plan de Inversión en Infraestructura
Varios analistas dieron su opinión del Plan de Inversión en Infraestructura del gobierno de Claudia Sheinbaum señalando sus dudas del mismo.
El Plan de Inversión en Infraestructura para el Desarrollo con Bienestar que fue presentado el martes por el gobierno de la presidenta Claudia Sheinbaum es ambicioso y positivo; sin embargo, tiene un limitado margen fiscal en un año donde la consolidación fiscal y los apoyos a Petróleos Mexicanos continúan, según los analistas consultados por El Economista.
Por ejemplo, para James Salazar, analista de Kapital Grupo Financiero, lo que fue presentado es bastante ambicioso; sin embargo, puede resultar insuficiente para atender las necesidades de infraestructura con las que cuenta el país, así como para llegar a la meta propuesta en el Plan México, que prevé que para el 2030 la inversión (pública y privada) llegue a un nivel de 28% del Producto Interno Bruto.
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Y es que actualmente los niveles de inversión rondan el 21% del PIB, siendo aproximadamente entre 80% y 82% inversión privada y entre 17%-18% inversión pública.
El analista explicó que con este proceso de consolidación fiscal se hizo un recorte muy fuerte en la inversión y, si bien dijo que habrá que esperar cuáles serán los proyectos anunciados, es seguro que varios irán a Pemex, algo que podría no ser lo ideal.
La propuesta del Gobierno Federal es que entre este año y el 2030 se desembolsen un total de 5.6 billones de pesos para infraestructura, compuesta por inversión pública y mixta, que se dividirá en ocho sectores estratégicos.
Destacando el sector de la energía con un 54% del total, es decir, con alrededor de poco más de tres billones de pesos hasta el 2030.
Sólo para el 2026 el plan contempla una inversión de 975.5 miles de millones de pesos, equivalentes al 2.5% del PIB, que serían complementados por 722 mil millones de pesos de la inversión privada, equivalentes al 1.9% del PIB.
Según Edgar Amador Zamora, titular de la Secretaría de Hacienda y Crédito Público, el plan tiene el potencial de llevar el crecimiento de la economía mexicana a un rango de entre 2.5% y 3% este año; expansión que es mayor a la estimada en el Paquete Económico 2026 de entre 1.8% y 2.8%.

En cuanto a los analistas, señalaron que, en espera de mayores detalles de los proyectos, existen dudas de cómo se van a lograr obtener los recursos públicos ante el limitado margen fiscal existente, así como los procesos y la transparencia que tendrán dichos proyectos.
Para Alejandra Macías, directora del Centro de Investigación Económica y Presupuestaria (CIEP) es muy difícil alcanzar las metas proyectadas, sobre todo si se ve el nivel que se tiene de inversión. Cita que la semana pasada salieron los datos en los que se pudo ver que el endeudamiento creció mucho debido al salvamento de Pemex y no consideró que este año sea diferente.
Considera que la única manera en que se pudiera destinar esa cantidad pública es a través de más endeudamiento y eso puede ser bastante peligroso si no se tiene crecimiento.
Para este año se espera que la consolidación fiscal continúe, siendo la expectativa de Hacienda el reducir el déficit de 4.3% a 4.1% del PIB, lo cual aprieta a las finanzas públicas junto con los apoyos a Pemex y las presiones del gasto como pensiones y costo financiero.
Macías añadió que, al contratar deuda, se supone que esta se debe utilizar para hacer inversiones rentables, por lo que espera que se vaya en ese sentido.
En ese sentido, Jorge Cano, coordinador del Programa de Gasto Público y Redención de Cuentas de México Evalúa, indicó que es positivo que el gobierno busque detonar la inversión más allá del presupuesto; sin embargo, los proyectos que se impulsen deberán contar con rentabilidad y estudios de que sean benéficos para el desarrollo económico.
Agrega que la recomendación sería que haya mucha mayor transparencia en el seguimiento de la inversión. Actualmente, no se tiene un reporte mensual e incluso anual consolidado de la inversión impulsada. Refiere que se tienen estimaciones, pero hace falta mayor transparencia y espera que sea así con estos proyectos.
Con este proceso de consolidación fiscal se hizo un recorte fuerte en la inversión, señala Salazar, pero para él es seguro que varios proyectos de inversión se van a ir a Pemex, algo que no podría ser lo ideal.